lunes, 15 de junio de 2009

UN INSTANTE QUE ME TOCA


Indiferente cayó la tarde,
pero me dejó descubrir, ese campo
de energía que está en nuestro interior,
y que puede alterar los estados de conciencia.

En su sentido tonal, donde en su parte
racional y sensorial todo y nada es posible;
es un mundo de apariencias y de ilusiones
no consensuadas, donde nada debe darse
por supuesto.

Es algo que no puedo llegar a explicar
y que desconozco para descifrarlo, pero
que sin embargo, ¡está aquí!.

Es como aceptar que las nubes que cubren
lo alto tienen un solo lado –el que vemos-,
y lo imposible que resulta encontrar cómo dos
hojas pueden ser iguales, en ningún bosque.

Y del cómo ese instante que me toca,
me hizo sentir un espacio desnudo que
genera vacío y es que, el frío que tenía en
ese momento,,,estaba en mí.

Fue entonces cuando se perfilaron los bordes
de las sombras cuando cae la oscuridad,
y la noche apareció con el silencio.


Marcelino Menéndez González

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