miércoles, 17 de junio de 2009

Sin nombre




En un contacto imprevisto e insospechado
con la conciencia, supe aprender que
hay que dejar ir, desprender y soltar lo
que ha sucedido, ya que lo pasado
no se puede cambiar...

Hay que llenar entonces los espacios
de pensamientos e inquietudes, y tratar
de centrarlos en objetivos razonables,
manteniendo el control de una ingeniería
mental y espiritual, sin desprenderse de
la sensibilidad con la realidad, unificando
la voluntad en un sólo sentido, renunciando
a lo que no se necesita, sin esperar
que todo se haga por sí mismo...


Marcelino Menéndez González

lunes, 15 de junio de 2009

UN INSTANTE QUE ME TOCA


Indiferente cayó la tarde,
pero me dejó descubrir, ese campo
de energía que está en nuestro interior,
y que puede alterar los estados de conciencia.

En su sentido tonal, donde en su parte
racional y sensorial todo y nada es posible;
es un mundo de apariencias y de ilusiones
no consensuadas, donde nada debe darse
por supuesto.

Es algo que no puedo llegar a explicar
y que desconozco para descifrarlo, pero
que sin embargo, ¡está aquí!.

Es como aceptar que las nubes que cubren
lo alto tienen un solo lado –el que vemos-,
y lo imposible que resulta encontrar cómo dos
hojas pueden ser iguales, en ningún bosque.

Y del cómo ese instante que me toca,
me hizo sentir un espacio desnudo que
genera vacío y es que, el frío que tenía en
ese momento,,,estaba en mí.

Fue entonces cuando se perfilaron los bordes
de las sombras cuando cae la oscuridad,
y la noche apareció con el silencio.


Marcelino Menéndez González